Alianza es una organización rigurosa, acostumbrada a operar con altos estándares y con una preocupación legítima por no ofrecer algo que no exista o no esté suficientemente probado. Esta misma lógica se refleja en una tendencia conservadora a la hora de tomar decisiones sobre la inversión de recursos en el frente de diversificación.
Sin embargo, entrar en esta nueva lógica exige incorporar una capacidad distinta: validar hipótesis de mercado antes de construir soluciones robustas, y hacerlo de manera responsable, pero con mayor velocidad. El reto no es solamente convertir metodologías en productos. El reto es descubrir qué problema vale la pena resolver, para quién, quién pagaría por resolverlo, bajo qué modelo, en qué segmento y con qué condiciones mínimas de viabilidad.